Stravaganzza es un grupo especial. Reconociéndo la indudable calidad que atesoraban sus dos primeros discos, nunca llegaron a convencerme, ¿por qué?, puede que resulten demasiado densos o que la cierta indefenición de su estilo juegue en su contra, lo cierto es que recuerdo cortes puntuales, pero no son trabajos que reescuche frecuentemente.
"Raíces" no es muy diferente a sus predecesores, es un disco complejo, lleno de detalles, denso, trabajado, con mucha música en su interior y una lírica comprometida e inteligente que huye de letras fáciles; es un disco donde Leo demuestra que es uno de los vocalistas más versátiles y sobresalientes del país, ya que de repente canta con una voz gutural como de repente sube octavas hasta el extremo de resultar irreconocible, donde la banda raya a gran altura, donde encontramos guitarras aguerridas y donde las instrumentaciones y ambientaciones más pomposas vuelven a ser una seña identidad.
La imprevisibilidad es uno de los mayores dones de la banda, cada corte es distinto al anterior, todos sorprenden y así nos encontramos con composiciones llenas de garra al estilo de "Que te follen" como otros más intimistas como "Un millón de sueños" o "Agonía"; en general, la música de Stravaganzza es especial, nunca ha sido de fácil digestión, pero este trabajo es más escuchable, más compacto, más equilibrado, y aglutina un crisol de sabores cuya mezcla germina en un plato delicioso.
Personalmente, creo que "Raices" es su mejor disco hasta la fecha.
Juan José Díez
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