El gusto por el heavy metal clásico es algo que sigue perenne en el ADN de muchos de nuestros grupos. Más allá de modas, y de estilos predominantes, la fidelidad por el sonido ochentero prevalece y perdura década tras década. ¿Por qué? pues porque sencillamente sigue siendo un estilo atractivo, que si se desarrolla bien cautiva a oyentes de un espectro intergeneracional que hace que perdure más allá de modas temporales.
Eso lo sabe bien Kilmara, que firman en "Don't Fear The Wolf" un homenaje profundo al heavy clásico que huye de especulaciones, lo suyo es el sonido ochentero donde predominan las guitarras, la melodía, y donde el concepto "grupo" toma especial importancia a la hora de lograr la cohesión adecuada de las canciones.
Grabado en los estudios Grapow bajo la batuta de Roland Grapow, el sonido es inmejorable, clásico pero moderno a la vez, nada sobreproducido, todo en su punto justo para disfrutar de cada instrumento sin saturaciones. Y es que Kilmara demuestran tanto su talento como sus capacidades técnicas, los temas son variados, unos más heavy-power de estilo alemán, otros más hardrockeros y otros con pinceladas progresivas, eso unido a un gusto especial a la hora de construir estribillos pegadizos, hacen de este "Don't Fear The wolf" un disco notable y de evidente proyección internacional. Nuestra más sencilla enhorabuena.
Juan José Díez
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